luchar por un sueño

Con este blog nuestra intención es que nos acompañen por un viaje que parte de sueños basados en futuras realidades y termina en la realidad actual, con todas aquellas limitaciones que dificultan alcanzar nuestra sociedad ideal trabajando como de verdad creemos que se debe trabajar en la calle. De ahí que hayamos planteado una utopía a la hora de elaborar este blog, pero creemos que en nuestro día a día tenemos que tender a alcanzar estos sueños siempre conociendo la realidad de la que partimos. Nos encantaría que participasen en mantener esos sueños vivos y en recuperar las utopías que conducen al cambio.





"El educador especializado de calle es una mezcla de científico y poeta, aunque pueda parecer un profesional práctico que va resolviendo conflictos sobre la marcha".
Faustino Guerau De Arellano.

¿Cuántos?

viernes, 29 de noviembre de 2013

RECORRIDO HISTÓRICO

       
           
Ante la crisis social que sufre Europa después de la Segunda Guerra Mundial y con el objetivo de solventar las consecuencias de esta situación, aparece la figura del/a educador/a de calle como tal, aunque ya antes se habían producido algunos movimientos aislados y no estructurados de este tipo de educación no formal.
            Durante mucho tiempo, ante situaciones complejas de dificultades sociales, de abandono, de exclusión, de marginación o de infracción social, la respuesta era la institucionalización: la separación del sujeto de su medio natural. Se trataba de una intervención sobre los sujetos con carencias y dificultades que pretendía ser protectora desde una perspectiva paternalista, y que era en todo caso discriminatoria: excluía a la persona que molestaba.
En la década de los sesenta irrumpieron nuevos enfoques. Se trataba de nuevas respuestas ante realidades sociales distintas. En aquella época surgen movimientos sociales nuevos, asociados a cambios ideológicos, simbolizados en las manifestaciones de mayo del 68 y sus secuelas. Aparecen y se difunden ideas nuevas y manifestaciones de pérdida de confianza en las instituciones, como evidencia del éxito, por ejemplo, de La educación sin escuelas, de Ivan Illich.
En este contexto es donde se empieza a difundirse la idea de que la institucionalización ofrece riesgos para la personalidad del sujeto, limita su potencial y las posibilidades de su desarrollo social, condiciona el tipo de relaciones que puede establecer y dificulta las posibilidades de gestión de su libertad individual.
A raíz de las nuevas ideas, en aquel momento se empieza a hablar de la necesidad de la existencia de grupos y asociaciones que realizaran un acercamiento real a los sujetos, sin apartar al educando de su medio, acompañándolo en su vida cotidiana para ayudarle a resolver sus problemas y a superar sus dificultades. En nuestro país, algunas iniciativas en esta línea, como la de Pioneros y las del Instituto de Reinserción Social (IRES), hacen que se empiece a hablar de medio abierto y de educadores de calle.
Según Castillo, los educadores de calle aparecen en España (en Logroño y Barcelona) a principio de la década de los setenta.
            La primera experiencia de educadores de calle fue en Barcelona a cargo del Instituto de Reinserción Social el año 1975, en el barrio del Carmelo. Aunque el origen de la educación de calle en España arranca con el llamado “Movimiento Pionero” que se desarrolló en los inicios de 1968en Logroño, y que tuvo una segunda etapa de extensión y consolidación entre 1975-1981 en Pamplona, Asturias y Zaragoza. Constituyó una de las primeras experiencias profesionales que centraron su intervención en el medio natural de la infancia y la adolescencia, utilizando dinámicas de acercamiento, empatía y conocimiento horizontal. (Castillo, 2005, p.282).
Sedó (1999,pp. 34-35) resalta el carácter totalizador que tiene la calle para muchos niños y adolescentes en riesgo social. Para este autor, la calle es el medio abierto por excelencia, donde muchos menores reciben el grueso de su educación y donde se desarrollan habilidades propias e idiosincráticas.
Ya en los 80 y muy vinculado a planes de prevención de drogas, se cohesiona la educación de calle a la Administración Local, a través de los Servicios Sociales. Evolucionando hasta adquirir un carácter preventivo y ampliándose a otras situaciones no relacionadas con la drogodependencia. Actualmente se tiende a unificar todas las figuras educativas existentes (educadores/as de calle y educadores/as de familia).

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