luchar por un sueño

Con este blog nuestra intención es que nos acompañen por un viaje que parte de sueños basados en futuras realidades y termina en la realidad actual, con todas aquellas limitaciones que dificultan alcanzar nuestra sociedad ideal trabajando como de verdad creemos que se debe trabajar en la calle. De ahí que hayamos planteado una utopía a la hora de elaborar este blog, pero creemos que en nuestro día a día tenemos que tender a alcanzar estos sueños siempre conociendo la realidad de la que partimos. Nos encantaría que participasen en mantener esos sueños vivos y en recuperar las utopías que conducen al cambio.





"El educador especializado de calle es una mezcla de científico y poeta, aunque pueda parecer un profesional práctico que va resolviendo conflictos sobre la marcha".
Faustino Guerau De Arellano.

¿Cuántos?

miércoles, 18 de diciembre de 2013

ENTREVISTA A PROFESIONALES DE LA CALLE



El miércoles 4 de diciembre tuvimos la oportunidad de poder contactar y reunirnos con dos profesionales que tienen una larga experiencia en la calle. A raíz de este encuentro pudimos acercarnos un poco  más a la figura del profesional de la calle. Aunque la experiencia de ambas educadoras se encuentra  relacionada con unos ámbitos en concreto, nos hicimos una idea de lo que significa trabajar en la calle y lo que esto supone. A continuación, transcribiremos las partes más importantes de dicha entrevista.

1.      ¿Crees que la función del educador social está considerada en la sociedad actual?

         No, porque normalmente tendemos lo que está institucionalizado, y el trabajo es muy efímero, no tiene raíz concreta de una institución sino que depende de un colegio, asociación, etc. Tendemos a analizar y hay que ponerse en el entorno del usuario para valorarlo.
         Es necesario una organización. Depende de las comunidades autónomas para intervenir de una manera u otra, la labor es intervenida. No está valorada la figura del educador de calle.  El proyecto del patio en Telde, fue reconocido por premios, subvenciones, pero se lo cargaron porque a la hora de controlar los horarios de los educadores sociales al involucrarse, no se ve el trabajo que realizas, y entonces no está valorada porque no se ve el trabajo que está haciendo. Es un trabajo muy bueno, el equipo de calle como educadoras de calle no hay en Las Palmas, y es que esta figura llega mucho al usuario, pero al no tener reconocimiento no se lleva a cabo proyectos.

2.      ¿Qué significa estar en la calle?

         El educador de calle tiene que vivir prácticamente en la calle, hablamos de barrio, por ejemplo en Madrid, asociaciones de vecinos funcionaba perfectamente, mejorando constantemente y todo ello con movimientos ciudadanos. El educador maneja cualquier colectivo no sólo trabaja con el usuario sino con los familiares, con el que le da de comer, con los vecinos del barrio, etc…, tienes que introducirte en el barrio, trabajando con ellos, conociendo los recursos que hay, donde lo pueden ayudar, pero lo más importante es conocer el barrio. Porque no es sentarse el primer día en el parque, porque no puedes invadir su entorno, al contrario tienes que darte a conocer en las asociaciones que hay de vecinos, quienes son las personas relevantes, toda persona es válida para dar una visión, también cómo funciona el barrio, etc…, la primera intervención es a los seis meses, ya que hay que entrar de una forma sutil y concienciar muchas cosas, preguntar qué es lo que quieren conseguir, por eso la introducción en el barrio es lenta, y sobre todo sentirse uno más para poder indagar. 

3.  ¿Cómo explicarías de una forma sencilla cuál es la función y con quién trabaja un educador de calle?

     Trabajas para la comunidad, los menores te van a derivar a los padres, por ejemplo la enfermedad mental: como educador de calle para que el barrio acepte a esa persona, la labor es crear un entramado social para no discriminarlo. Cuando coges a una persona tienes que trabajar con el entorno, para romper prejuicios en el caso de la inmigración, te topas con problemas de no aceptación, pero la función general es generar un entorno propicio sin excluir. Vas integrando a esa persona para que pueda llevar una vida normal en el barrio, los menores: son invasivos los educadores de calle en las palmas, la función básicas del educador es un entramado para todas las personas una labor inclusiva pero no invasiva. Y sobre todo trabajar con naturalidad y que no se sientan ellos que están en un centro de menores sino al contrario que sean normal.

4.  ¿Cuáles son las claves para trabajar a pie de calle?

     Las claves para trabajar en la calle es la paciencia, y que te guste ese trabajo, y tiempo. Con la droga, la experiencia te da la capacidad de ver y por lo último que te tienes que preocupar es porque fumen porros, te vas dando cuenta el por qué fuma y los problemas que hay detrás. Por ejemplo pintar calles no es ninguna problemáticas, trabajan en que no hagan grafitis o no fumen y no se dan cuenta de lo que hay detrás, la clave es ser muy observador, conocer mucho a la personas y no precipitarte para intervenir, y evitar el rollo de institucional.   
 
5. ¿Cuál ha sido la mayor dificultad con la que se ha encontrado en cuanto  a las barreras por parte de las instituciones?

     Las condiciones son las mismas, infravaloran, el mayor inconveniente es que no se valora la función de un educador de calle. Con lo que se pague la valla de las rehoyas y el ascensor se paga a dos educadores de calle en vez de cerrar los parques, y se van cargando los parques de los barrios. El equipo de calle ha desaparecido y se va marginando, todo se va institucionalizado, y la educación formal no funciona y es lo primero que se va a recortar, porque no se ve lo positivo de ese trabajo.
     Desde hace años hasta ahora, las comunidades no tienen interés por parte del estado el educador de calle, las personas del barrio están contentas, no les interesa saber porque el educador tiene una información tan grande que a ellos no les interesa.
     La Isleta ha conseguido guarderías con movimiento ciudadano, la falta de información no les interesa gastar en eso porque les da igual.

6. ¿Es fácil separar lo profesional de lo personal?

     Sí, es fácil separar. Mi trabajo no quita sueño, te puedes llevar una decepción. Un educador no puede trabajar con todos los colectivos, no trabaja con menores ni mujeres maltratadas, ni abusos, pero si enfermos mentales.  No hay que saber trabajar con todos, porque no tenemos por qué trabajar con todos los colectivos que hay. Es difícil porque cuando trabajas con barrios marginales, y vez a familias que te piden para subsistir pero hay pautas y técnicas para relativizar, pero separarlo no es difícil sino no seguiría.
 
7. Conocemos que trabajas en un programa de absentismo escolar, partiendo de este punto, ¿Se trabaja conjuntamente alumno-familia-institución?

    Los menores que tienen problemas el mayor problema son las familias que no trabajan, por ejemplo el colegio hace talleres y los padres no van. Hay colegios que invitan a niños a irse para que no vengan la asistenta social, a día de hoy, hay niños que faltan mucho al colegio, la problemática puede ser de los padres, y no se le interviene a  la familia, se interviene un pequeño porcentaje.  Nadie se preocupa porque el niño no va a clase, y debería haber un organismo legal que sepa como intervenir. La intervención en calle es complicada, y el problema son los padres, casi siempre radica en la familia en todos los colectivos.
     Hay un caso que la niña es cantante, va por cinco colegios en un año, falta, porque la explotan en verbena por todos los barrios. Los padres no trabajan y se aprovechan de ella.
     Las instituciones creen que deberían de abrirse más y no estar de puerta hacia adentro, el sistema educativo es la que hay, y muchas veces son los recursos que tenemos, el instituto de san mateo todos los colegios de menores que no los quiera en otros centros los recoge, inmigrante, conductas extremas, y tiene proyecto abiertos utilizando instalaciones públicas en san mateo. Y todo eso lleva a cabo una integración del pueblo en el instituto. No hay educación social en los colegios. 

8. ¿De qué manera se identifica un problema y cómo se estudia el método de intervención?

    Mucha observación y mucha información, pautas de observación tiene que hacer la teoría, donde, cómo,  cuando…. La intervención es que la persona con la que vaya a intervenir, sentarse con ella, y romper barrera de despacho y sentarse hablar con él y sea feedback sin ninguna idea de lo que  vas a conseguir.  Y que busque el solo la solución reflexionando.
    Una cosa de lo que hacía es enseñarle la página del ayuntamiento, preguntando que le gusta, hacerles pensar con él, y reflexionar, y sin dar soluciones detrás de un ordenador sino interviniendo.  





También, tuvimos la oportunidad de poder contactar el lunes 16 de diciembre, con una educadora de calle. Esta nos comenta que tiene una larga experiencia en la calle ya que lleva desarrollándose en este perfil durante 10 años. Por ello, les queremos exponer algunas de sus experiencias en base a este perfil.

1.    ¿Crees que la figura del educador social está bien considerada en la sociedad en la que vivimos?
 
      La figura del educador social aún no se reconoce en su totalidad, se conoce como carrera universitaria pero no sus funciones y competencias, En la realidad, es que diversos profesionales de diferentes formaciones académicas ejercen de educador .Al no existir una ley que obligue a que este puesto debe ser desarrollado sólo y únicamente por un diplomado/graduado en educación social ocurren estos hechos.

2.    ¿Qué significa estar en la calle?

       Una persona que se encuentra en situación de calle, quiere decir que lo ha perdido toda en la vida, la mayoría no cuenta con redes sociales ni familiares de apoyo, carecen de ingresos económicos por lo tanto se ven obligados  a dependen de las instituciones y de la caridad para subsistir. Esto hecho unido a otros problemas de drogodependencia y de  salud mental hace que estas personas se encuentren en una situación de gran vulnerabilidad. 

 3.    ¿Cómo explicarías de una forma sencilla cuál es la función y con quién trabaja un educador de calle? 

        La función de un/a educador/a de calle consiste en interactuar con las personas en situación de sin techo interviniendo directamente en la calle y motivándolos para que se produzca un cambio positivo en sus hábitos cotidianos.
        El educador de calle trabaja con la población que se encuentra en la situación de calle, y con  todos los recursos sociales destinados a atender a este colectivo, tales como, comedores sociales, centros de acogida, unidades de atención al drogodependiente, servicios sociales municipales, etc.

 4.    ¿Cuáles son las claves para trabajar a pie de calle? 

       Conocer el ámbito donde se interviene, eso quiere decir empatizar con la población objeto de la intervención y conocer los recursos existentes y el más adecuado según la problemática detectada para una correcta intervención.

 5.    ¿Cuál ha sido la mayor dificultad con la que se ha encontrado en cuanto a las barreras por parte de las instituciones?

        La mayor dificultad es la escasez de recursos/servicios existentes para este colectivo, que los horarios no se adaptan a la realidad ya que todos son en horario de mañana y que son pocos los profesionales que salen a la calle para atenderlos  y  trabajan la motivación de estas personas para que se produzca un cambio en sus vidas.

 6.    ¿Es fácil separar lo profesional de lo personal?

       No es fácil, pero es imprescindible para una correcta intervención, hay que saber separar y no confundir a la persona. Se debe actuar profesionalmente, pues ellos se encuentran muy solos y con una carencia afectiva impresionante y se trata de mejorar su calidad de vida, y no hacer sus problemas tuyos.

7.    En los ámbitos trabajados, ¿En cuál ha encontrado mayor dificultad para su intervención?

      Mi experiencia laboral como educadora social se ha desarrollado con inmigrantes y personas sin hogar, y en cada ámbito hay dificultades pues cada población tiene su problemática específica y en lo social hay muchas carencias. Sin embargo, mayor dificultad encontré a la hora de intervenir con la población inmigrante, no por ellos, sino la barrera idiomática es una dificultad para entenderlos, su situación administrativa (indocumentado) complicaba la intervención al no poder acceder a ningún recurso. 

 8.    Respecto a una intervención, ¿Cuánto es el tiempo de su duración?

       Dependerá de la problemática que presente la persona o población objeto de la intervención, es muy difícil establecer un periodo de tiempo.

lunes, 2 de diciembre de 2013

FUNCIONES DEL EDUCADOR SOCIAL Y ÁREAS EN LAS QUE TRABAJA

El día a día de un educador de calle tiene diversas funciones, todas ellas relacionadas entre sí. Se puede decir que las tres funciones principales serían:

  1. Mediador: tenemos como educadores un importante papel dentro de la mediación de conflictos: tanto si han surgido conflictos directos, como peleas, conflictos familiares, expulsiones de centros educativos, etc., como en conflictos latentes. Dentro de la función de mediación, es muy importante la labor de prevención/canalización de las tensiones, por un lado las que se generan de los propios conflictos y por otro lado las que pueden generar nuevos conflictos.
  2. Facilitador: el educador de calle facilita los procesos de desarrollo y acompaña a las personas, grupos, asociaciones, entidades, colectivos, instituciones,... durante ellos, hasta que no necesiten a nadie que los acompañe, es decir, hasta que sean autónomos en sus procesos. Entre los procesos que facilita estarían aquellos relacionados con el establecimiento de relaciones de comunicación, los relacionados con el conocimiento y la dinamización de los recursos de la zona, etc.
  3. Educativa-integrador: esta función se trabaja desde dos vertientes: por un lado, a nivel individual y grupal, educando en habilidades sociales, pensamiento crítico y participación activa para favorecer su integración; y por otro lado, a nivel grupal y comunitario, generando un movimiento de barrio capaz de integrar a todos. Sólo trabajando las dos vertientes será posible la integración real.
Podemos ver que estas tres funciones están muy relacionadas entre sí, no pudiéndose dar unas sin las otras. Estas tres funciones se agrupan en una gran función que sería la de mediar, facilitar e integrar en el cambio social. 

Después de describir las funciones más importantes de un educador de calle sería importante hablar de las distintas áreas de actuación/intervención. Llegados a este punto conviene destacar que cada persona es un mundo y tiene unas necesidades, carencias y demandas propias, tanto explícitas como implícitas, que orientan el trabajo del educador de calle.
Las áreas que se trabajan en la educación de calle son:
  1. Socioafectiva: abarcaría todo lo relacionado con la relación del chico/a con los demás y consigo mismo: habilidades sociales y de comunicación, autoestima, autocontrol, autonomía, normas y límites, responsabilidad, pensamiento crítico, afectividad, expresión de sentimientos, etc.
  2. Salud: abarcaría todo lo relacionado con la higiene, con la alimentación, los cuidados sanitarios, la educación afectivo-sexual, las drogodependencias, etc.
  3. Familiar: esta área se puede trabajar directamente como hacen los educadores de familia.Pero también se puede trabajar de una forma más indirecta, ya que al trabajar con una persona individual, trabajas y te acercas como educador a sus redes sociales, entre las que destaca la familia. El acercamiento y la unificación de la figura del educador de calle al educador de familia, conlleva a que actualmente esta labor se lleve a cabo de forma conjunta y coordinada entre ambos profesionales, lo que a su vez hace que la intervención sea más directa.
  4. Educación formal: abarcaría todo lo relacionado con la adaptación e integración al centro educativo, la motivación hacia el aprendizaje, el rendimiento académico, el absentismo escolar, búsqueda de apoyos externos, etc.
  5. Orientación sociolaboral: en esta área se trabajaría todo lo que es el proyecto de vida: formación pre-laboral y laboral, la inserción laboral, técnicas de búsqueda de empleo, etc.
  6. Ocio y tiempo libre: abarcaría todo lo relacionado con la organización del tiempo libre, formas de ocio saludable,... todos estos aspectos orientados siempre en función de los intereses, necesidades y demandas de las personas.
  7. Participación activa: la actuación en esta área estaría centrada en dos aspectos:
  • Acompañamiento y acercamiento a recursos relacionados con todas las áreas anteriores.Por lo que los educadores deben contactar y conocer dichos recursos.
  • Desarrollo de espacios de encuentro entre recursos, que favorezcan la coordinación entre éstos y generen redes que promuevan foros para la participación activa.
Todas estas áreas de actuación-intervención se trabajan en tres niveles: individual, grupal y comunitario.

EL SIGNIFICADO DE TRABAJAR EN LA CALLE

Antes que nada sería importante aclarar lo que se puede entender por calle. La calle es algo más que aceras y edificios. La calle (barrio) es, además, un espacio con vida propia compuesta y creada por todas aquellas personas que la habitan, todas las instituciones, asociaciones, organizaciones,... y todos aquellos que contribuyen en la creación y el desarrollo de la vida cotidiana y diaria del barrio. 
En el documento que hemos consultado (La Metodología en Educación Social) pudimos recoger algunos testimonios de chicos/as sobre lo que para ellos era la calle y que quitarían de ella, y la gran mayoría coincidía en que:

La calle es un espacio donde se puede hacer lo que quieras, donde poder salir de las movidas de casa, estar con tus amigos/as, donde divertirte y jugar, aunque a veces te metas en algún lío. 
Lo que quitaría sería a los viejos y a la policía.

Muy lógica desde su punto de vista porque son estos los que les imponen límites. Por lo tanto podemos decir que los chicos/as viven la calle como un espacio:

  • vital y natural: "suyo".
  • de socialización y aceptación: de encuentro y educativo.
  • de libertad: de escape.
Consideran la calle como un espacio vital y natural, ya que lo viven como algo suyo, donde se muestran tal y como son. No es artificial y condicionado como podría ser una actividad en un espacio cerrado. De ahí que el educador de calle deba ser consciente de su condición de invitado en este espacio y no pueda controlar todas las variables y los condicionantes que se dan. Debe respetar ese espacio, es decir, no puede ser una figura invasiva ni pesada.
Que se sepa que existe una zona donde los chicos/as son conflictivos, no quiere decir que tengamos el derecho de entrar en sus vidas sin permiso, avasallando. El acercamiento a ese grupo se intentará, pero sólo se logrará cuando las propias personas decidan abrirnos las puertas y nos inviten a pasar.

La calle también se vive como un espacio de socialización, es donde los chicos/as se sienten aceptados. Es el lugar donde se reúnen y encuentran, donde comparten experiencias que les sirven de base educativa para crecer y desarrollarse como personas.
A todo descrito anteriormente le añadiremos la vivencia de la calle como un espacio de libertad, un espacio que dominan porque son ellos los que deciden el qué, el cuándo, el dónde y el cómo. Donde marcan sus normas, sus límites,... sobreponiéndolas, en ocasiones, a otras ya establecidas. Esto supone, muchas veces, situaciones de exclusión y consecuencias lejanas al concepto de libertad socialmente establecido, "la libertad de uno empieza donde acaba la del otro".
También es vivido como un espacio de libertad, ya que les sirve como vía de escape situaciones en las que no se sienten aceptados, tanto institucional como familiarmente. Se sienten protagonistas, llamando la atención aunque sea molestando al resto de los ciudadanos.
Estas tres formas de vivir la calle están interrelacionadas y dependen unas de otras. No se puede sentir la calle como algo libre sino es un espacio propio y compartido con los tuyos, y al contrario, solamente será un espacio vital y natural, si es un espacio de encuentro y aceptación donde te puedes sentir libre.
El educador debe ser consciente de que  esta forma de vivir o entender la calle tiene unos aspectos positivos y otros que se deben mejorar. Muchas veces se existe la tendencia a vivir la calle como algo malo de lo que hay que alejar a los chicos/as, y el objetivo principal de la intervención es sacarles de la calle. Pero hay que considerar que para una buena intervención hay que pensar en la calle como en un lugar educativo positivo.
La calle se convierte en una herramienta y un instrumento educativo para el educador. El objetivo es ampliar la visión que los chicos tienen de la calle. Que pasen de estar pasivamente en la calle viendo transcurrir el tiempo y los hechos, a participar de forma activa en el barrio, recuperando la calle como un lugar de encuentro, de convivencia, de decisión, de reivindicación, de asociación,... "un verdadero lugar de libertad". De esta manera el barrio se convierte en el principal motor de prevención, mejorando la vida del mismo, ya que favorecen su autogestión, su autonomía y su desarrollo integral. Y aunque suene utópico, creemos que un cambio social real, que es el objetivo último de la Educación Social y por tanto del educador de calle, sólo puede partir de la base, es decir, de los movimientos de barrrio.

domingo, 1 de diciembre de 2013

¿QUÉ SIGNIFICA SER UN EDUCADOR DE CALLE?

Después de haber consultado diversos documentos y bibliografía relacionada con el educador/a de calle, hemos llegado a la conclusión con respecto a algunos criterios sobre lo que debería ser un educador de calle, y los presentamos a continuación, debe ser:
  • Una persona social. Tiene que tener facilidad para relacionarse de forma sincera, natural y cercana con los demás. Para ello debe de ser capaz de entender y comprender situaciones individuales y sociales.
  • Una persona que trabaja en el medio abierto: "la calle", debe mostrarse respetuoso siempre siempre siendo consciente de que la calle no es un espacio suyo, sino un espacio al que está invitado. Aunque principalmente su intervención se centra en población de riesgo y/o conflicto social, también tiene que intervenir con todo el barrio (asociaciones, organizaciones, instituciones, vecinos,...). Además el hecho de trabajar en la calle implica que tiene que conocer la realidad, o lo que es lo mismo, trabajar en la calle no permite eludir lo que hay en la calle.
  • Debe saber trabajar en equipo. El educador de calle debe tener en cuenta que ni está ni trabaja solo, y que no puede hacer de todo. Por ello es fundamental el trabajo en equipo no sólo con los propios educadores, sino con el respeto de profesionales de Servicios Sociales y demás organismos, instituciones que residen y actúan en el barrio. (Asociaciones, colegios, IES, vecinos, etc.).
Cabe destacar este último punto, la importancia de trabajar en equipo, ya que se debería trabajar en parejas, tanto en los grupos como en la calle, porque tener un compañero/a con quien compartir las vivencias del día te hace más llevadero el trabajo. Además esto enriquece y favorece el aprendizaje continuo.
La mayoría de los conflictos sociales surgen por no saber jugar en equipo en el gran juego que es la sociedad.
  • Al ser una persona social el educador se convierte en un punto de referencia tanto para los chavales como para el barrio. A partir de aquí, se establece una relación de confianza, lo que permite un acercamiento a los chavales y al barrio, para poder conocer las verdaderas demandas, necesidades, carencias y necesidades de las que debe partir el trabajo del educador de calle.
  • El educador no es el protagonista ni el productor de cambios. Debe ser consciente que es un acompañante en el proceso de desarrollo que motiva, induce y facilita el cambio, pero es la propia persona quien voluntariamente hace ese cambio.
  • Debe ser una persona formada en el campo de lo social, y que además no debe olvidar que la sociedad es dinámica y por tanto su formación debe de ser continua.
  • Por último, el educador debe poseer una conciencia crítica y reflexiva, tanto a nivel social como personal. Esta conciencia crítica y reflexiva le lleva a ser un elemento activo en el barrio así como un agente de cambio social.

Es una tarea difícil conceptualizar el perfil el perfil del educador de calle, por lo que es necesario hacer referencia a algunas definiciones:
  • "La figura del educador de calle se dice que es una persona con necesidades de aprender, pensar, reflexionar y criticar, preparada concienzudamente para ayudar a los jóvenes... Toma la calle como espacio educativo, siendo testigo de la realidad, trabaja en equipo desde lo pedagógico y es figura de referencia para jóvenes en dificultad social..." (Cabanillas, M. C.; López Méndez, E.: Manual para el educador social. Habilidades de comunicación en la relación de ayuda. Dirección General de Protección Jurídica del Menor. M.A.S Madrid.1991.)
  • "El educador de calle es un profesional no tanto vinculado a una titulación como a una práctica cotidiana en la que tiene que conocer y controlar diferentes herramientas, métodos y técnicas relacionadas con la psicología, pedagogía, animación... Realizando un recorrido pedagógico desde la práctica a la teoría" (Varios Autores: Pioneros, educación en libertad: un modelo de intervención en medio abierto. Popular. Madrid. 1989).
  • "El educador dentro del modelo de intervención centrado en la persona (K: Rogers), es un facilitador del clima favorable, un provocador de actitudes, un espejo que refleja tal cual es cada uno, un recurso educativo en sí mismo. No suple, no sustituye, facilita, acompaña..."(Mendía, R.: El Educador en los distintos modelos...Ponencias presentadas al I Encuentro Estatal de Educadores Sociales en Drogodependencias organizado por C.R.E.F.A.T. -Cruz Roja- La Coruña. 1991).
  • "El educador no es un igual. No es un líder natural" "Es un agente impuesto, no puede jugar a la ambigüedad de ser uno más. Es un agente educativo y tiene que ser reconocido como tal" (Mendía, R.: El educador en los distintos modelos...Ponencia presentada al I Encuentro Estatal de Educadores Sociales en Drogodependencias organizado por C.R.E.F.A.T. - Cruz Roja - La Coruña. 1991).
  • "...Es la figura del educador especializado que es profesionalmente un personaje distinto del maestro, pero es el que educa a través de la convivencia en la vida cotidiana, que es el marco ene el que se desarrolla la vida de los muchachos, de los niños que nos preocupan" (Revista Menores Nº 13 y 14. Muños, C. Centro de Publicaciones del Ministerio de Asuntos Sociales. Madrid. 1989).
  • "El educador de calle o de medio abierto (terminología francesa) es una persona que ejerce un papel de incidencia plenamente social, en ambientes no formalizados educativamente, por lo que el carácter de su intervención tiene un matiz socioeducativo (Área de recuperación social) Por lo que su función se define atendiendo a:
    • Pedagogía urbana cercana al contexto social de trabajo.
    • Educación compensatoria, recuperadora y de ocio.
    • Conciencia crítica.
    • Aproximación directa y humana hacia los jóvenes marginados.
    • El medio de intervención es la calle y los objetivos que se plantean en este medio son fundamentalmente el sentido de la solidaridad, de la convivencia y responsabilidad" ( Mendía, R.: El educador en los distintos modelos...Ponencia presentada al I Encuentro Estatal de Educadores Sociales en Drogodependencias organizado por C.R.E.F.A.T. -Cruz Roja- La Coruña.1991).

viernes, 29 de noviembre de 2013

RECORRIDO HISTÓRICO

       
           
Ante la crisis social que sufre Europa después de la Segunda Guerra Mundial y con el objetivo de solventar las consecuencias de esta situación, aparece la figura del/a educador/a de calle como tal, aunque ya antes se habían producido algunos movimientos aislados y no estructurados de este tipo de educación no formal.
            Durante mucho tiempo, ante situaciones complejas de dificultades sociales, de abandono, de exclusión, de marginación o de infracción social, la respuesta era la institucionalización: la separación del sujeto de su medio natural. Se trataba de una intervención sobre los sujetos con carencias y dificultades que pretendía ser protectora desde una perspectiva paternalista, y que era en todo caso discriminatoria: excluía a la persona que molestaba.
En la década de los sesenta irrumpieron nuevos enfoques. Se trataba de nuevas respuestas ante realidades sociales distintas. En aquella época surgen movimientos sociales nuevos, asociados a cambios ideológicos, simbolizados en las manifestaciones de mayo del 68 y sus secuelas. Aparecen y se difunden ideas nuevas y manifestaciones de pérdida de confianza en las instituciones, como evidencia del éxito, por ejemplo, de La educación sin escuelas, de Ivan Illich.
En este contexto es donde se empieza a difundirse la idea de que la institucionalización ofrece riesgos para la personalidad del sujeto, limita su potencial y las posibilidades de su desarrollo social, condiciona el tipo de relaciones que puede establecer y dificulta las posibilidades de gestión de su libertad individual.
A raíz de las nuevas ideas, en aquel momento se empieza a hablar de la necesidad de la existencia de grupos y asociaciones que realizaran un acercamiento real a los sujetos, sin apartar al educando de su medio, acompañándolo en su vida cotidiana para ayudarle a resolver sus problemas y a superar sus dificultades. En nuestro país, algunas iniciativas en esta línea, como la de Pioneros y las del Instituto de Reinserción Social (IRES), hacen que se empiece a hablar de medio abierto y de educadores de calle.
Según Castillo, los educadores de calle aparecen en España (en Logroño y Barcelona) a principio de la década de los setenta.
            La primera experiencia de educadores de calle fue en Barcelona a cargo del Instituto de Reinserción Social el año 1975, en el barrio del Carmelo. Aunque el origen de la educación de calle en España arranca con el llamado “Movimiento Pionero” que se desarrolló en los inicios de 1968en Logroño, y que tuvo una segunda etapa de extensión y consolidación entre 1975-1981 en Pamplona, Asturias y Zaragoza. Constituyó una de las primeras experiencias profesionales que centraron su intervención en el medio natural de la infancia y la adolescencia, utilizando dinámicas de acercamiento, empatía y conocimiento horizontal. (Castillo, 2005, p.282).
Sedó (1999,pp. 34-35) resalta el carácter totalizador que tiene la calle para muchos niños y adolescentes en riesgo social. Para este autor, la calle es el medio abierto por excelencia, donde muchos menores reciben el grueso de su educación y donde se desarrollan habilidades propias e idiosincráticas.
Ya en los 80 y muy vinculado a planes de prevención de drogas, se cohesiona la educación de calle a la Administración Local, a través de los Servicios Sociales. Evolucionando hasta adquirir un carácter preventivo y ampliándose a otras situaciones no relacionadas con la drogodependencia. Actualmente se tiende a unificar todas las figuras educativas existentes (educadores/as de calle y educadores/as de familia).