El miércoles 4 de diciembre tuvimos
la oportunidad de poder contactar y reunirnos con dos profesionales que tienen
una larga experiencia en la calle. A raíz de este encuentro pudimos acercarnos
un poco más a la figura del profesional de la calle. Aunque la
experiencia de ambas educadoras se encuentra relacionada con unos ámbitos
en concreto, nos hicimos una idea de lo que significa trabajar en la calle y lo
que esto supone. A continuación, transcribiremos las partes más importantes de
dicha entrevista.
1.
¿Crees que la función del educador social está considerada en la sociedad
actual?
No, porque normalmente tendemos lo que
está institucionalizado, y el trabajo es muy efímero, no tiene raíz concreta de
una institución sino que depende de un colegio, asociación, etc. Tendemos a
analizar y hay que ponerse en el entorno del usuario para valorarlo.
Es necesario una organización.
Depende de las comunidades autónomas para intervenir de una manera u otra, la
labor es intervenida. No está valorada la figura del educador de calle.
El proyecto del patio en Telde, fue reconocido por premios, subvenciones, pero
se lo cargaron porque a la hora de controlar los horarios de los educadores
sociales al involucrarse, no se ve el trabajo que realizas, y entonces no está
valorada porque no se ve el trabajo que está haciendo. Es un trabajo muy bueno,
el equipo de calle como educadoras de calle no hay en Las Palmas, y es que esta
figura llega mucho al usuario, pero al no tener reconocimiento no se lleva a
cabo proyectos.
2.
¿Qué significa estar en la calle?
El educador de calle
tiene que vivir prácticamente en la calle, hablamos de barrio, por ejemplo en
Madrid, asociaciones de vecinos funcionaba perfectamente, mejorando
constantemente y todo ello con movimientos ciudadanos. El educador maneja
cualquier colectivo no sólo trabaja con el usuario sino con los familiares, con
el que le da de comer, con los vecinos del barrio, etc…, tienes que
introducirte en el barrio, trabajando con ellos, conociendo los recursos que
hay, donde lo pueden ayudar, pero lo más importante es conocer el barrio.
Porque no es sentarse el primer día en el parque, porque no puedes invadir su
entorno, al contrario tienes que darte a conocer en las asociaciones que hay de
vecinos, quienes son las personas relevantes, toda persona es válida para dar
una visión, también cómo funciona el barrio, etc…, la primera intervención es a
los seis meses, ya que hay que entrar de una forma sutil y concienciar muchas
cosas, preguntar qué es lo que quieren conseguir, por eso la introducción en el
barrio es lenta, y sobre todo sentirse uno más para poder indagar.
3. ¿Cómo explicarías de una forma sencilla cuál es la función y con quién
trabaja un educador de calle?
Trabajas para la comunidad, los
menores te van a derivar a los padres, por ejemplo la enfermedad mental: como
educador de calle para que el barrio acepte a esa persona, la labor es crear un
entramado social para no discriminarlo. Cuando coges a una persona tienes que
trabajar con el entorno, para romper prejuicios en el caso de la inmigración,
te topas con problemas de no aceptación, pero la función general es generar un
entorno propicio sin excluir. Vas integrando a esa persona para que pueda
llevar una vida normal en el barrio, los menores: son invasivos los educadores
de calle en las palmas, la función básicas del educador es un entramado para
todas las personas una labor inclusiva pero no invasiva. Y sobre todo trabajar
con naturalidad y que no se sientan ellos que están en un centro de menores
sino al contrario que sean normal.
4. ¿Cuáles son las claves para trabajar
a pie de calle?
5. ¿Cuál ha sido la mayor dificultad con la que
se ha encontrado en cuanto a las barreras por parte de las instituciones?
Las condiciones son las
mismas, infravaloran, el mayor inconveniente es que no se valora la función de
un educador de calle. Con lo que se pague la valla de las rehoyas y el ascensor
se paga a dos educadores de calle en vez de cerrar los parques, y se van
cargando los parques de los barrios. El equipo de calle ha desaparecido y se va
marginando, todo se va institucionalizado, y la educación formal no funciona y
es lo primero que se va a recortar, porque no se ve lo positivo de ese trabajo.
Desde hace años hasta ahora, las
comunidades no tienen interés por parte del estado el educador de calle, las
personas del barrio están contentas, no les interesa saber porque el educador
tiene una información tan grande que a ellos no les interesa.
La Isleta ha conseguido guarderías
con movimiento ciudadano, la falta de información no les interesa gastar en eso
porque les da igual.
6. ¿Es fácil
separar lo profesional de lo personal?
Sí, es fácil separar. Mi
trabajo no quita sueño, te puedes llevar una decepción. Un educador no puede trabajar con
todos los colectivos, no trabaja con menores ni mujeres maltratadas, ni abusos,
pero si enfermos mentales. No hay que saber trabajar con todos, porque no
tenemos por qué trabajar con todos los colectivos que hay. Es difícil porque
cuando trabajas con barrios marginales, y vez a familias que te piden para
subsistir pero hay pautas y técnicas para relativizar, pero separarlo no es
difícil sino no seguiría.
7. Conocemos que trabajas en un programa de absentismo escolar,
partiendo de este punto, ¿Se trabaja conjuntamente alumno-familia-institución?
Los menores que tienen
problemas el mayor problema son las familias que no trabajan, por ejemplo el
colegio hace talleres y los padres no van. Hay colegios que invitan a niños a
irse para que no vengan la asistenta social, a día de hoy, hay niños que faltan
mucho al colegio, la problemática puede ser de los padres, y no se le
interviene a la familia, se interviene un pequeño porcentaje. Nadie
se preocupa porque el niño no va a clase, y debería haber un organismo legal
que sepa como intervenir. La intervención en calle es complicada, y el problema
son los padres, casi siempre radica en la familia en todos los colectivos.
Hay un caso que la niña es cantante, va
por cinco colegios en un año, falta, porque la explotan en verbena por todos
los barrios. Los padres no trabajan y se aprovechan de ella.
Las instituciones creen que deberían
de abrirse más y no estar de puerta hacia adentro, el sistema educativo es la
que hay, y muchas veces son los recursos que tenemos, el instituto de san mateo
todos los colegios de menores que no los quiera en otros centros los recoge,
inmigrante, conductas extremas, y tiene proyecto abiertos utilizando
instalaciones públicas en san mateo. Y todo eso lleva a cabo una integración
del pueblo en el instituto. No hay educación social en los colegios.
8. ¿De qué manera se identifica un problema y cómo se estudia el
método de intervención?
Mucha observación y mucha
información, pautas de observación tiene que hacer la teoría, donde,
cómo, cuando…. La intervención es que la persona con la que vaya a
intervenir, sentarse con ella, y romper barrera de despacho y sentarse
hablar con él y sea feedback sin ninguna idea de lo que vas a
conseguir. Y que busque el solo la solución reflexionando.
Una cosa de lo que hacía es
enseñarle la página del ayuntamiento, preguntando que le gusta, hacerles pensar
con él, y reflexionar, y sin dar soluciones detrás de un ordenador sino
interviniendo.
También, tuvimos la oportunidad de
poder contactar el lunes 16 de diciembre, con una educadora de calle. Esta nos
comenta que tiene una larga experiencia en la calle ya que lleva
desarrollándose en este perfil durante 10 años. Por ello, les queremos exponer
algunas de sus experiencias en base a este perfil.
1. ¿Crees
que la figura del educador social está bien considerada en la sociedad en la
que vivimos?
La figura del educador
social aún no se reconoce en su totalidad, se conoce como carrera universitaria
pero no sus funciones y competencias, En la realidad, es que diversos
profesionales de diferentes formaciones académicas ejercen de educador .Al no
existir una ley que obligue a que este puesto debe ser desarrollado sólo y
únicamente por un diplomado/graduado en educación social ocurren estos hechos.
2. ¿Qué
significa estar en la calle?
Una persona que se encuentra
en situación de calle, quiere decir que lo ha perdido toda en la vida, la
mayoría no cuenta con redes sociales ni familiares de apoyo, carecen de
ingresos económicos por lo tanto se ven obligados a dependen de las instituciones y de la
caridad para subsistir. Esto hecho unido a otros problemas de drogodependencia
y de salud mental hace que estas
personas se encuentren en una situación de gran vulnerabilidad.
3. ¿Cómo explicarías de una forma sencilla cuál es la
función y con quién trabaja un educador de calle?
La función
de un/a educador/a de calle consiste en interactuar con las personas en
situación de sin techo interviniendo directamente en la calle y motivándolos
para que se produzca un cambio positivo en sus hábitos cotidianos.
El
educador de calle trabaja con la población que se encuentra en la situación de
calle, y con todos los recursos sociales
destinados a atender a este colectivo, tales como, comedores sociales, centros
de acogida, unidades de atención al drogodependiente, servicios sociales
municipales, etc.
4. ¿Cuáles
son las claves para trabajar a pie de calle?
Conocer el
ámbito donde se interviene, eso quiere decir empatizar con la población objeto
de la intervención y conocer los recursos existentes y el más adecuado según la
problemática detectada para una correcta intervención.
5. ¿Cuál ha
sido la mayor dificultad con la que se ha encontrado en cuanto a las barreras
por parte de las instituciones?
La mayor
dificultad es la escasez de recursos/servicios existentes para este colectivo,
que los horarios no se adaptan a la realidad ya que todos son en horario de
mañana y que son pocos los profesionales que salen a la calle para
atenderlos y trabajan la motivación de estas personas para
que se produzca un cambio en sus vidas.
6. ¿Es fácil
separar lo profesional de lo personal?
No es
fácil, pero es imprescindible para una correcta intervención, hay que saber
separar y no confundir a la persona. Se debe actuar profesionalmente, pues ellos
se encuentran muy solos y con una carencia afectiva impresionante y se trata de
mejorar su calidad de vida, y no hacer sus problemas tuyos.
7. En los ámbitos
trabajados, ¿En cuál ha encontrado mayor dificultad para su intervención?
Mi
experiencia laboral como educadora social se ha desarrollado con inmigrantes y
personas sin hogar, y en cada ámbito hay dificultades pues cada población tiene
su problemática específica y en lo social hay muchas carencias. Sin embargo,
mayor dificultad encontré a la hora de intervenir con la población inmigrante,
no por ellos, sino la barrera idiomática es una dificultad para entenderlos, su
situación administrativa (indocumentado) complicaba la intervención al no poder
acceder a ningún recurso.
8. Respecto
a una intervención, ¿Cuánto es el tiempo de su duración?
No hay comentarios:
Publicar un comentario